domingo, 29 de abril de 2012

Malamalamalamala pécora, malamala pécora eres tú!

He suspendido el exámen de conducir por tercera vez y tengo que recuperar cinco horas y media en el trabajo....pero que putada....!

Hace un par de meses que empecé con el francés y tengo que decir que ni yo me creo los resultados que he tenido, un sobresaliente en la primera PAC y pensar que me propuse por un segundo aspirar a semejantes notas y luego se me olvidó, fuí realista.

Vivir sin molestias? Pues bueno....hago todo lo posible para hacerlo. Cuando pasé el primer módulo de francés y subí por primera vez al examen de conducir y bajé suspendida, me relajé; dejé una semana y media de hacer prácticas y me compré el libro para principiantes de "La guerre des Boutons" porque me estaba quemando la cabeza tanto nervio mal invertido y con "mal invertido" quiero decir insano, mal canalizado, sin orientación...que me estaba yendo a la mierda yo sola, vamos.

El caso es que he suspendido dos veces más pero vivo más relajada, mi estomaguito no se resiente tanto, ni mi espalda y aquí juega un papel decisivo la vuelta al YOGA, así, en mayúsculas.

Ahora estoy metida en el merdé de la vivienda. Hará como cosa de dos semanas (quizá menos pero no lo apunté) me desperté en la madrugada con una incertidumbre de futuro brutal, atrapada en un trabajo sin futuro, que no me gusta con lo cuál no puedo sacarle nada positivo, sin poder emanciparme y siendo un gasto para mis padres (que ya sé que me adoran) gastándome una pasta en ampliar currículum... quiero decir, que aspiro a una vida tranquila y hace poquito que he pensado en la posibilidad de cambiar ciertos aspectos.

Muy a menudo durante el último año he pensado en la actitud que tuve frente a vivir fuera del área urbana de mi ciudad. No lo enfoqué nada bien, no sé que carajo me pensaba, que tenía que quemar la ciudad ó que la vida sólo se encontraba en pleno corazón catalán... cuando en realidad jamás he aprovechado bien el ser una urbanita. Es decir, a penas cojo el metro, voy a todos lados andando, espero con ansia los fines de semana ó los puentes para irme a patear la montaña, no hago vida nocturna si no es en casa de algún/na amiga/o pero eso sí, el aperitivo no lo perdono y todos sabemos que no es exclusivo de la ciudad.

Creo que simplemente he cambiado, busco otras cosas, es así de sencillo. Quiero una terraza, una terraza para que vengan mis amigas/os a cenar ó a comer, a charlar, a reírnos. Y quiero que la luz vuelva a entrar por la ventana los Domingos por la mañana, me acuerdo mucho de eso, lo hecho de menos. Y quiero pasear en verano cuando está anocheciendo por la calle y llegar a casa y pedir una pizza.

Además me han salido tres canas que me encantan aunque el motivo de su presencia no fuera en su momento lo mejor que me podía suceder.

Algo de lo que también me he dado cuenta porque se ha dado muy a menudo es que los cambios tienen un proceso. Habría cosas que pensaba que eran básicas para mí y con el tiempo y adquiriéndo otros hábitos, sin ni siquiera darme cuenta, se han convertido en otras necesidades y no he necesitado grandes acontecimientos. A veces las cosas vienen así.

Supongo que en algún momento podré iniciar esa vida tranquila que busco y plantar mi huerto en la terraza, es terrible empezar a pensar que ni a eso tengo posibilidades de acceder.

Dentro de poquito Serrano saca disco "Todo empieza y todo acaba en tí".... si, a pesar del tiempo sigue siendo así. También en eso algún día el cambio llegará sin haberlo previsto.

Música para hoy: Death of Isolde (Tristán e Isolda, R. Wagner)

Momento: Malamalamalamala pécora, malamala pécora eres tú!

Risas: "....pero luego, ¿qué hacen?, ¿las queman?...."

Reflexión profunda: ninguna!

Arte: una foto tomada por mí, una enredadera de hojas élficas en la Fageda (no es broma)


Libro: mogollón, no doy a basto y me encanta.