...de ahí he vuelto yo esta noche, amante de las soledades mejor comprendidas. Pisando despacio, corriendo lento, sin prisa, hay tiempo suficiente, hay vida para encontrarte.
En el hueco de tu espalda conocí yo mi naturaleza caprichosa, esa a la que puedes culpar, sí, te dejo hacerlo, de no dejarte marchar...y en ese mismo hueco de tu espalda me tocaste con la varita que enciende mis primaveras...
Amante del verbo, exiliada de la razón, te atraigo y te alejo a mi antojo, a merced de las contradicciones que perfilan mi personalidad, esa que tiene cuerpo de mujer, esa que, embotellada en un atardecer y lanzada a un océano de pérdida y esperanza, emborrachó tu vida, ay, si tú supieras!, para siempre....
En el hueco de tu espalda, ese del que regreso cada madrugada renovada en armonía, que aún en la intimidad de mi despertar me persigue su insistencia, su exceso...en ese hueco, en el de tu espalda, dejé de creer en los milagros. Y en las marcas de tu pecado sobre mi cuerpo, en la batalla de la que he salido victoriosa, a duras penas, te lo concedo, te redimes, me redimo y sin predecirlo, te(me) ahogas en el suspiro de mi(tu) boca.
Olvída y te gozarán en el recuerdo.
viernes, 25 de enero de 2013
viernes, 4 de enero de 2013
Uno, due, tre, quattro...
Hará un año o quizá algo más, la memoria es caprichosa cuando del pasado se ocupa, que recibí una llamada de Doña Perfecta. Era una noche helada y además era Sábado, era así porque si Doña Perfecta te llama a esas horas sin haber tenido señales de ella en todo el día, significa sólo dos cosas, "tengo frío y salir no es una opción" o "mis padres se han llevado el coche". Y si, da la casualidad de que eso sólo se daba los Sábados.
"Vente para casa esta noche, tienes que ver algo" sonaba alterada, con esa voz que me hacía saber que había estado jugando con el desodorante Heno de Pravia y la braga negra, haciendo ver que tiraba cócteles molotov
Ante su urgencia y el misterio que sus palabras escondían, no pude más que aceptar, además, aunque mis padres tenían el coche yo no tenía carnet.
En menos que canta un gallo me planté a su casa. Los siete gatos salieron a recibirme y me hicieron cortejo hasta su habitación; el perico revoloteaba como si Damian estuviese tomando un cacaolat mirándolo fijamente. ¡Maldita sea! Qué estaba pasando? El cuco me dió la respuesta, Doña Perfecta salió a recibirme al salón. Tenía aspecto cansado, las mejillas encendidas... Quizá debía andarme con cuidado...
"Mira lo que he encontrado" me dijo con la mirada fija "Vas a flipar, buenísimo"
Esto fue lo que vi
En efecto, la versión de Voyage, Voyage de Desireless por Magneto! En un mundo dominado por las coreografías destinadas a descoyuntarte la cadera, sudar bronceador o acabar en llamas, estos chicos nos ofrecen un ejercicio de baile brutal.
Ahora, engullida en la butaca de la nostalgia de aquellas tardes de discoteca con una consumición de Kas Naranja y monedas de quinientas pesetas por el suelo, visionaba este fantástico vídeo. Mi brother, que hablaba con su novia por teléfono, lo ha escuchado y el zopenco ha hecho la reflexión de su día
"Ya se te va notando la edad, eh....."
Sin inmutarme a penas, me he levantado y le he dicho con la firmeza que dan los años y la vergüenza que restan
"Mira guapo, a día de hoy, me aprendo esta coreografía y la bailo en un bareto y lo rompo, chaval, posiblemente la peña que esté conmigo diga que no me conoce (en este punto él ya se reía) pero que lo rompo, lo rompo. Me quedo con todo el mundo"
Música para hoy: Trois Gymnopédies, de Erik Satie
Risas: "...y dijo: ay! dejadme poner una canción, y tía, puso Lemon Tree,y me quedé en plan, qué casualidad, no?"
Momento: "ya, qué casualidad....así, no? como quién no quiere la cosa...no tiene nada que ver que sea tu estado en el móvil...." "No jodas que no lo cambié!"
Y su mundo se iluminó después de haber vagado entre tinieblas durante un mes. No sé como nos lo montábamos antes de la llegada de internet y los moviles (.....¬¬...)
Reflexión Profunda: soy terriblemente despistada.
Arte: Le belle Romaine, de Modigliani (estudiándola)
Libro: a puntito, a puntito....
"Vente para casa esta noche, tienes que ver algo" sonaba alterada, con esa voz que me hacía saber que había estado jugando con el desodorante Heno de Pravia y la braga negra, haciendo ver que tiraba cócteles molotov
Ante su urgencia y el misterio que sus palabras escondían, no pude más que aceptar, además, aunque mis padres tenían el coche yo no tenía carnet.
En menos que canta un gallo me planté a su casa. Los siete gatos salieron a recibirme y me hicieron cortejo hasta su habitación; el perico revoloteaba como si Damian estuviese tomando un cacaolat mirándolo fijamente. ¡Maldita sea! Qué estaba pasando? El cuco me dió la respuesta, Doña Perfecta salió a recibirme al salón. Tenía aspecto cansado, las mejillas encendidas... Quizá debía andarme con cuidado...
"Mira lo que he encontrado" me dijo con la mirada fija "Vas a flipar, buenísimo"
Esto fue lo que vi
En efecto, la versión de Voyage, Voyage de Desireless por Magneto! En un mundo dominado por las coreografías destinadas a descoyuntarte la cadera, sudar bronceador o acabar en llamas, estos chicos nos ofrecen un ejercicio de baile brutal.
Ahora, engullida en la butaca de la nostalgia de aquellas tardes de discoteca con una consumición de Kas Naranja y monedas de quinientas pesetas por el suelo, visionaba este fantástico vídeo. Mi brother, que hablaba con su novia por teléfono, lo ha escuchado y el zopenco ha hecho la reflexión de su día
"Ya se te va notando la edad, eh....."
Sin inmutarme a penas, me he levantado y le he dicho con la firmeza que dan los años y la vergüenza que restan
"Mira guapo, a día de hoy, me aprendo esta coreografía y la bailo en un bareto y lo rompo, chaval, posiblemente la peña que esté conmigo diga que no me conoce (en este punto él ya se reía) pero que lo rompo, lo rompo. Me quedo con todo el mundo"
Música para hoy: Trois Gymnopédies, de Erik Satie
Risas: "...y dijo: ay! dejadme poner una canción, y tía, puso Lemon Tree,y me quedé en plan, qué casualidad, no?"
Momento: "ya, qué casualidad....así, no? como quién no quiere la cosa...no tiene nada que ver que sea tu estado en el móvil...." "No jodas que no lo cambié!"
Y su mundo se iluminó después de haber vagado entre tinieblas durante un mes. No sé como nos lo montábamos antes de la llegada de internet y los moviles (.....¬¬...)
Reflexión Profunda: soy terriblemente despistada.
Arte: Le belle Romaine, de Modigliani (estudiándola)
Libro: a puntito, a puntito....
miércoles, 2 de enero de 2013
A ver si te vas a convertir tú en Ella....¬¬...
Hace un tiempo, paseando por la city, pasé delante de un comercio con la persiana echada. Vi por el rabillo del ojo que había en ella un papel pegado, miré hacia ahí mientras caminaba y leí en marcha lo que había escrito. Al pricipio pasé pero pensé que era algo para echarle imaginación y le hice una foto.
No sé si lee bien, dice:
No sé si lee bien, dice:
"Hola, buenos días, ya no pude esperar más, llamar al.....(he eliminado tanto el número como el nombre, obvio) Gracias."
Me dió por pensar en cuál sería aquella historia. ¿Quién o quiénes acudieron a aquella cita?. ¿Quién l@s citó?. ¿Era algo relacionado con un trabajo?, ¿O por el contrario aludía a un encuentro personal?. Y lo más importante, ¿Porqué no acudió o acudieron a la cita? ¿Se citarían de nuevo?
Tengo que reconocer que ese "ya no pude esperar más" me llegó al alma, que suelo tenerla de visita un par de veces al mes. Me llegó como algo definitivo, me recordó a Romeo y Julieta, conocedores de su trágico destino por el peso de sus apellidos.
Imaginé a una persona. Una mujer quizá, ¿porqué no?, rubia castaña, de pómulos grandes y ojos color miel, esperando delante de esa persiana, soportando la caída de la fría tarde
"...no pasa nada, ¿quién no se retrasa?" pensaría, quizá.
Sin embargo, el reloj iba quemando etapas y el sol ya no la amparaba.
"...lo peor de todo es, que yo seguiré esperando" pensó con la determinación de los signos de Tierra, a lo mejor.
Se marchó, desde luego, y para muestra nos dejó la nota. Pero, ¿y si al poco llegó su cita?, otra mujer, ¿porqué no?.
La veo llegando a la carrera, doblando la esquina y frenando de golpe.
"...mierda, joder!" pensó mientras jadeaba de cansancio. ¿Quién puede decir que no?
Con las manos aún en las rodillas, ve de refilón el papel en la persiana. Se incorpora y observa la noche (esto es un recurso, se ha notado)
"...la putada es que ya no te puedo pedir que sigas esperando...no es justo" decidió sintiéndo que quiźa la quería más que nunca, ya se sabe que las despedidas...avivan lo que prendió una vez, será por aquello del miedo a la pérdida, qué se yo...
A punto de irse, una voz...
"Vaya, pues si que ha debido de esperar para escribir una nota...." una atractiva y desconocida morena, de traviesos ojos verdes que la mira...
"Sin embargo yo a penas de esperado, te has dado prisa en llegar" le contesta la descarada impuntual, no hay mal que por bien no venga...
Bueno, a ver, yo siempre he sido más de Sabina, o eso me dijeron....Quién sabe qué ocurrió realmente...
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