He vivido sin molestias........ a ratos estos últimos días.
La esofagitis parece el Guadiana y me causa bastantes molestias de continuo. El episodio más histérico del que he sido protagonista ultimamente tuvo lugar hace una semana en el baño de casa de mis padres. Estaba lavándome la cara con un jabón que usaba mi hermano y que ahora uso yo pero es que llevo usándolo hace tres meses que es lo que llevo en casa de mis padres. El caso es que sin comerlo ni beberlo me entró un poco de jabón en el ojo izquierdo...
Jamás había sentido un escozor así, lo prometo, jamás. Desde el primer momento mantuve la calma porque en mi casa son de los de cuanto más histérica te pongas menos caso te hacemos y en esas estaba cuando el baño se lleno de gente (madre, padre, hermana) yo no dejaba de aullar y mi padre me traía agua a la vez que mi madre me decía que estuviera quieta y en medio de todo grité: "pero qué lleva esto, ácido?" Cuando todos se retiraron convencidos de que había pasado la raya de la tragedia me vestí como pude y marché a urgencias.
Pues sí, llevaba a ácido, eso me dijo el médico que me anestesió el ojo y me curó el dolor que le llevé a su consulta y una vez que me calmé pude apreciar lo grato de su presencia y ahí mismo me enamoré de él. Mi madre apareció cuál ángel caído del cielo dispuesta a mantenerse al lado de su retoño.
Me asusté mucho porque los ojos son muy importantes. Como era de esperar hice méritos para terminar bien la semana y el Domingo me fuí a un parque al que no he ido mucho desde que vivo aquí y me tumbé en una toallita debajo de un árbol a leer un libro que no sé muy bien cómo llegó a mí y que se llama "Catálogo de los pequeños placeres" de Carlos Herrera y que me encanta desde el día que llegó a mí no recuerdo muy bien como.
Ahora por fin mi cuerpo se puso malo y ahora empieza a regenerarse; me senté con un amigo a reírme y a quererlo y cuando empiezo a resentirme con el que se marchó un día por la tarde... respiro, pienso que no merece la pena y aún cuando mi mente me dice que un poco si que la merece entonces sigo trabajando mi duelo.
Ya puedo ir a la playa... qué ganas...
Música para hoy: Me voy a morir de tanto amor, de Alberto Iglesias
Momento: Cansarme de mí misma durante unos instantes, ha sido como una división.
Risas: con Lídia y Laura... en el desayuno, en el parque....
Reflexión profunda: Que vale, que ya está bien... que no podía hacer nada más porque podía dar nada más.
Arte: La fotografía de Solita Solano y Djurna Barnes llamada "Au café", tomada por Maurice Brange
Libro: Catálogo de pequeños placeres, Carlos Herrera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario