No sé si lee bien, dice:
"Hola, buenos días, ya no pude esperar más, llamar al.....(he eliminado tanto el número como el nombre, obvio) Gracias."
Me dió por pensar en cuál sería aquella historia. ¿Quién o quiénes acudieron a aquella cita?. ¿Quién l@s citó?. ¿Era algo relacionado con un trabajo?, ¿O por el contrario aludía a un encuentro personal?. Y lo más importante, ¿Porqué no acudió o acudieron a la cita? ¿Se citarían de nuevo?
Tengo que reconocer que ese "ya no pude esperar más" me llegó al alma, que suelo tenerla de visita un par de veces al mes. Me llegó como algo definitivo, me recordó a Romeo y Julieta, conocedores de su trágico destino por el peso de sus apellidos.
Imaginé a una persona. Una mujer quizá, ¿porqué no?, rubia castaña, de pómulos grandes y ojos color miel, esperando delante de esa persiana, soportando la caída de la fría tarde
"...no pasa nada, ¿quién no se retrasa?" pensaría, quizá.
Sin embargo, el reloj iba quemando etapas y el sol ya no la amparaba.
"...lo peor de todo es, que yo seguiré esperando" pensó con la determinación de los signos de Tierra, a lo mejor.
Se marchó, desde luego, y para muestra nos dejó la nota. Pero, ¿y si al poco llegó su cita?, otra mujer, ¿porqué no?.
La veo llegando a la carrera, doblando la esquina y frenando de golpe.
"...mierda, joder!" pensó mientras jadeaba de cansancio. ¿Quién puede decir que no?
Con las manos aún en las rodillas, ve de refilón el papel en la persiana. Se incorpora y observa la noche (esto es un recurso, se ha notado)
"...la putada es que ya no te puedo pedir que sigas esperando...no es justo" decidió sintiéndo que quiźa la quería más que nunca, ya se sabe que las despedidas...avivan lo que prendió una vez, será por aquello del miedo a la pérdida, qué se yo...
A punto de irse, una voz...
"Vaya, pues si que ha debido de esperar para escribir una nota...." una atractiva y desconocida morena, de traviesos ojos verdes que la mira...
"Sin embargo yo a penas de esperado, te has dado prisa en llegar" le contesta la descarada impuntual, no hay mal que por bien no venga...
Bueno, a ver, yo siempre he sido más de Sabina, o eso me dijeron....Quién sabe qué ocurrió realmente...

Bueno, al menos tiene un teléfono de contacto, no??? Estoy segura de que la historia acabó bien, a pesar de la espera y el no-encuentro inicial;-)
ResponderEliminarUn beso, lamotte
Eso, pensemos en positivo, en algún momento se encontrarían.
ResponderEliminarUn abrazo!