jueves, 16 de mayo de 2013

Waiting on a sunny day!

Decía The Boss en esta canción que estaba esperando un día soleado, que apartaría las nubes y que esperaba que su chica llegara para quedarse.


En estos días primaverales, tan soleados y positivos que hasta una se cree que es optimista, he estado dándoles vueltas a muchos temas. Algunos algo trillados pero otros totalmente reveladores.

Este fin de semana lo he pasado entre vinos turbios, tabaco de liar, sobremesas eternas, confidencias, dramas y muchas, muchas risas. Con los tiempo que corren, que ya sabemos todos cuáles son, encontrar estos momentos le liberan a uno de algo, no sé explicar muy bien el qué pero en la terraza le dije a una de las allí reunidas:

"Hasta que estos momentos no llegan, no sabemos lo mucho que los necesitamos"

Ahora es tiempo de recogida de cosecha. Tampoco sé si lo que he sembrado es bueno, creo que tampoco ha sido malo (salvo alguna excepción familiar) y ando algo temerosa de lo que pueda encontrar.

Comentábamos las friends, lo jodido del miedo, de la incertidumbre, del caos diario, del tragar y tragar y vomitarlo en casa, dónde no debemos hacerlo. Aquí hice una pequeña reflexión por la parte que me toca.

Porqué debo seguir con la vida que he llevado hasta ahora? Es decir, necesito insistir en trabajar en el mismo sector en el que he trabajado los últimos cinco años cuando me están rechazando en todas las entrevistas para ello? Es que acaso eso no me dice nada?

Tengo treinta años y ningún compromiso serio. Tanto miedo tengo a cambiar de hábitos? Pues si, me he dado cuenta de que sí.  Y si dejo de tenerlo? A dónde me llevaría? Cierto es que no viviría en la ciudad, no tendría un trabajo "sentada" con un horario fijo y los fines de semana libres para hacer lo que quisiera pero tampoco sé qué es lo que tendría. Y si me gustara más lo que encuentre?

Miedo, miedo, miedo por todas partes, conformismo, tragar, tragar, tragar....joder, esto lleva a algún estado de felicidad? A uno si quiera?.

Qué necesito para vivir? Creo que las cosas empiezan a vislumbrarse por ahí....

3 comentarios:

  1. Te comprendo, Lamotte. Ese miedo que dices yo también lo tengo. Mi "excusa" son la edad, que te llevo unos cuantos años, y, sobre todo, los hijos. Esa es la mejor excusa para todos los que no nos atrevemos a propiciar esos cambios que quizás nos vendrían hasta bien. Por otro lado, la tranquilidad que da un trabajo, de momento, seguro, un horario compatible con tu vida familiar y unas tareas que llevas haciendo años y años y que ya no te suponen un quebradero de cabeza salvo en ocasiones puntuales, pues te hace quedarte como estás y, como mucho, pedir que te dejen así.
    Pero con 30 años y sin compromisos afectivos, creo que es la mejor edad para moverse y buscar algo que te llene de verdad y te haga sentir bien.

    Un beso y ánimo, Lamotte.

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  2. ¿Sabes? Me acabo de leer el libro "Veronika decide morir"... te lo recomiendo muy mucho. Quizá te dé las respuestas a esas preguntas que te haces...

    Besos!

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  3. El cambio es siempre constante en la cotidianidad humana, siempre estamos cambiando... hasta cuando no creémos que lo hacemos, cambiamos!
    Nunca es tarde para modificarnos, nuestras actitudes, nuestras cotidianidades... la edad no es un obstáculo... como ben dices todo empieza en la cabeza y se acumula en el estómago!...
    Abrazos!

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