...cuando me derrotó la naturaleza y me rendí a las bondades de unas frutales viandas y a los placeres de un reconfortante descanso sobre un mullido lecho de la mano de mi nuevo amante, Morfeo....
...y sin avisarle, mientras de su mano me deslizo por el manto de estrellas que contruye para mi parcela de sueños, me acerco a su oído y le susurro:
...elijo el bando vencedor de los recuerdos....
...y esa noche él se torna futuro a mi antojo...
Hermoso anochecer!_
ResponderEliminar