El caso es que este mes hago 30 y ando eufórica, no veo el momento de poder decir: "estoy consumiendo los 31!".
Última clase de yoga. Llevaba días malos, días desesperantes, de los de
"me subo por las paredes" o peor..."todo es una mierda"
Sin embargo, una noche de mucho calor, de esas que te hacen tener la certeza de que es tu último verano porque algo así tú no lo superas, me puse a dormir a los pies de la cama. Lo que estaba arriba ahora estaba abajo y viceversa.
Esa noche dormí.
Dormí y soñé, pero lo importante es que logré recordar, porque con el tema de los malos y desesperantes días mi memoria onírica se vió afectada y al despertarme pensaba
"es que vamos, ni el sueño puedo recordar..."
Y así, sin la luz que me dan mis sueños he estado echando mano del optimismo y buen humor para paliar la situación.
La postura no me dejaba o yo no debaja a la postura. Es muy común que la gente me pregunte cómo aguanto en según qué posturas ó cómo somos capaces de hacerlo.
Hace unos días hablaba con una amiga
"te noto la voz rara" le dije
"ya, bueno, he salido de clase de yoga así, peor de cómo he entrado"
"bueno, a veces pasa"
"pues no lo entiendo, se supone que debería estar más relajada"
Y ahí está el error. Dejando la conversación de mi amiga, que sus motivos tenía para estar nerviosa, voy a coger esa parte de la conversación.
Gracias a la publicidad y esa imagen tan zen que se le atribuye al Yoga y que, ojo, yo no digo que no sea cierta pero se transgiversa hasta límites insospechados, generalmente se toma esta práctica como un mero canal de relajación cuando tenemos un día estresado.
El yoga explora la atención sobre uno mísmo, el conocimiento de nuestro cuerpo y al dominio de la mente. Las clases van dirigidas precisamente a hacer trabajar estos puntos, a saber reconocer nuestras limitaciones, sus porqués, entenderlas y cambiarlas si fuera necesario.
Mismamente, me he encontrado muchísimas veces con una rabia totalmente injustificada para conmigo misma simplemente porque una assana no me salía y pensando en que quería marcharme de allí inmediatamente. Otras muchas veces esta rabia se ha transformado en llanto (salvo una excepción, jamás en clase, no es una terapia de grupo) y las más comunes, con el tiempo y el aprendizaje, simplemente he llegado a pensar
"ya está, hasta aquí llego hoy, no intento más, otro día llegaré más lejos"
La función real del yoga no es la relajación, es el autoconocimiento para mejorar los aspectos que cada uno crea que debe mejorar y si no queremos ver algunos de estos aspectos porque o bien no estamos preparados o siplemente no nos da la gana, que para todo debe haber tiempo, no nos enfrentemos a una clase de yoga porque sabemos que no sacaremos provecho. Sin embargo, creo que son precisamente esos momentos en los que se hace más necesaria esta disciplina porque meditar y hacer yoga con un subidón de felicidad y buen rollismo es muy fácil, como cualquier otra cosa que queramos hacer si nos sentimos así.
Por eso mi amiga, mis compañeras/os, gente a la que voy conociendo y que practica yoga y yo misma, salimos más nerviosos/as a veces de clase de lo que hemos entrado. Porque ese día no queríamos ver, no queríamos sentir y sobre todo no queríamos tomar una decisión.
Y así, cambiando las cosas de sitio para tomar nuevas perspectivas, soñé que llevaba peluca, negra, horrible y que se me cerraban puertas, todas las que quería abrir, zas! cerrada.
La chica que eligió la soledad con todas sus consecuencias ya se marchó, le dije que le había hecho caso y me había despedido de quién me tenía que despedir, se puso contenta la maldita y así se lo dije
"me lo agradecerás" me contestó.
Pero yo creo que no, que recordando un libro que leí hace años...sé que soy hiriente porque me han herido profundamente y las marcas en la tierra no se borran; soy indiferente porque aún tengo vivos los sentimientos y por tanto, me siguen haciendo daño. Y aún con todo el carácter del que me ha dotado la vida y que tan bien muestro cuando debo hacerlo, son siempre las personas de aspecto frágil las que me dominan.
Ahora viene la parte en que me dedico a trabajar en ello y tomar una decisión o quedarme con la explicación astrológica que dice que, al tener a Piscis rigiéndo mis emociones y ser el signo de Agua más puteado a la hora de ponerse a repartir amor, era de nacimiento que me iba a encontrar en este berenjenal.
Como siempre digo, la cazadora cazada. Y ahora me voy a mover el pie con la pelota de tenis, que me ha vuelto la puñetera fascitis y a tomarme una buena caña! JA!
Nos vemos en los bares!
Pues igual pruebo yo eso de dormir al revés... porque lo del yoga no sé si me convence!
ResponderEliminar:)
Después de leer tu entrada recordé este verso que escribí hace tiempo y que ahora... te comparto...
ResponderEliminarEN COLORINES
Los colores se cuelan
A miles
Por entre mis versos que brotan
Felices
Radiantes
Risueños
Encantados
Yo los miro suavemente por entre el frio que me recorre
Entero
/ Sonrío /
Me pongo la capucha
Me colocó los audífonos
Suena Nimbus de Fernando Delgadillo
Respiro hondo
/ Y soy feliz /
La crisis de los 30, de los 40, de los 50, de los 60... Aumenta la esperanza de vida y seguimos con viejos esquemas.
ResponderEliminarVive la vida y recuerda: es mejor quitarse días que quitarse años
http://descans.blogspot.com/2008/10/treures-anys-i-treures-dies.html
(y perdona la autocita)