jueves, 8 de noviembre de 2012

De chicas calladas que se hacen notar

La conocí un Viernes (seguro que ella si lo piensa también se acuerda) y el Sábado por la mañana me quemé la parte frontal del cuerpo por darle palique en la piscina  (ella tiene otra teoría la respecto, of course) de la casa rural en la que pasábamos el fin de semana.

Desde luego fue un comienzo para no olvidar, yo no lo he olvidado, jamás me he quemado al sol de una manera tan destroyer como aquella, mi piel sigue regenerándose.

Sin conocernos demasiado y quizá porque nuestra respectivas parejas (ahora ya, su marido) estaban jugando en el agua a lo que fuera que jugaran, nos pusimos a charlar así, despacito, como se hace cuando las cosas se hacen bien.

Mientras me tostaba me habló de cómo había querido, de cómo había arriesgado a pesar de los muchos miedos e inseguridades que había tenido en su vida. Me miraba con los ojillos muy fijos, como siempre que me escucha o me habla.

Aunque...un momento! No, no....no la conocí ese Viernes! La conocí otro Viernes, en mi casa, cerca de la montaña más misteriosa de Cataluña...vale, entonces ahora entiendo porqué me quemé ese Sábado, ya sabía lo encantadora que es y ni cuenta me di de cómo pegaba el sol.

Es pequeñita y menuda y como digo, tiene unos ojos grandes con los que observa todo para no perderse nada. Quizá no sea parlanchina pero es una gran conversadora y protectora, cariñosa y dulce como el agua, cuando llegue el momento será una maravillosa madre.

Ella es Escorpión, signo de agua, el signo del Ave Fénix, ella ha renacido alguna que otra vez, sin perder las ganas y confiando sobre todo, en ella.

Yo no la conocí cuando le partieron la sonrisa, ni cuando regresó a Barcelona porque había alguien esperándola aunque ninguno de los dos lo supiera, cuando empezó de nuevo. Me hubiese gustado, si, pero la conozco ahora y eso es suficiente.

Desde hace un año y medio vengo conociéndo a esta mujer, que a medida que cumple años añade encanto a su personalidad de agua y brillo a su mirada y experiencia a sus pasos.

Como es habitual con los amigos, le tengo que agradecer tantas y tantas cosas....pero no me voy a extender, que tú ya lo sabes, verdad? Ya sabes de tu infinita paciencia y de tu empatía...pero de verdad que no me quiero extender con esto... porque tú ya sabes que escuchas con el corazón.


Si la observas, ves cómo le hacen ilusión las muestras de cariño; que mirándola parece una princesa pequeña de cuento porque se sorprende por cosas por las que muchos adultos ya no tienen ilusión; que si la oyes, su risa hace que te gires.

Hace poco se casó con mi gran amigo El Pájaro, que la estaba esperando en Olesa desde hace de 27 años y como dice el cantautor, que a ella le provoca bostezos, "las certezas llegaron para espantar soledades"

Mucha felicidades "pelirroja", que tu día (a pesar del horario chungo) haya sido extraordinario.

Música para hoy: Halo, de Beyoncé, que seguro que le trae buenos recuerdos.

Risas: las suyas

Momento: "nunca pensé que a esas alturas hiciera una nueva amiga" ohh, eso me encantó.

Reflexión profunda: "...es lo que pienso de ella, que está en lo mejor de la vida..."

Arte: su cartel de boda, no añado más.

Libros: ya está pendeja, que ese es tu regalo, no te lo voy a descubrir!






2 comentarios:

  1. ¿Has caído en que tus escritos, curativos y personalísimos, tal vez sean indescifrables para los demás?.

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  2. Gracias Toy, lo tendré en cuenta y pondré remedio porque llevas razón. ;)

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